Sabine Marcelis ha convertido las lámparas anulares VARMBLIXT en un túnel de luz transitable. La instalación forma parte de Light and Color en Museum für Gestaltung Zürich: la exposición abrió el 30 de octubre y continúa hasta el 4 de abril de 2027.
Una lámpara organiza una pequeña zona de la habitación. Una secuencia repetida empieza a establecer un recorrido y una perspectiva. Entre ambos estados hay un trabajo de diseño interesante: el objeto de serie deja de ser un acento aislado y comienza a definir su entorno. Un espejo añade otra capa; el ojo debe buscar el límite del espacio.
En fotografía, ese efecto puede parecer un ángulo de cámara bien elegido. Por eso interesan especialmente las transiciones: entrar, girar la cabeza, volver a la iluminación corriente. La exposición invita a hablar de la luz como material, en lugar de dejarla para el último punto antes de entregar un interior. En casa seguramente seguiremos empezando por buscar un enchufe.