Creative Boom publicó una crítica de Wildwood, de LAIKA, el 2 de noviembre. En vez de resumir la trama, miremos un método de producción: las caras intercambiables de las marionetas se imprimen en 3D. Fraunhofer IGD, participante en el proceso, explica cómo los modelos digitales se convierten en datos para impresión a todo color.
Nos interesa ese recorrido entre pantalla y objeto. Una expresión empieza como modelo, se vuelve una pequeña pieza física y regresa a la imagen al fotografiarse. Hablar de operaciones concretas resulta más útil que enfrentar las etiquetas de artesanal y digital.
Hay otro reto: la emoción debe seguir siendo convincente al cambiar las piezas. El público no necesita notar el inventario de sonrisas, sino encontrar un personaje. Conviene leer la explicación técnica junto a las imágenes, sin convertir cantidades en medida de calidad artística.