El clavo ha encontrado una carrera doméstica. Ingrid Sani Lang, de Rótulo em Branco, convierte su silueta en las mesas de acero PREGO, con cabezas intercambiables. Designboom publicó el proyecto el 28 de octubre como propuesta enviada por sus creadores.

La forma conocida contiene una pequeña secuencia: el ojo reconoce un clavo y la mano se prepara para dejar una taza. Entre ambas acciones aparece el chiste. Nos gusta que esté dentro del objeto. No hace falta adjuntar una explicación.

Reconocer una forma no convierte un mueble en cómodo. Aquí también querríamos examinar la estabilidad, el borde y cómo convive la pieza con una persona. Por mucho que haya crecido el clavo, tendrá que funcionar en una habitación corriente.