Un hallazgo del 19 de octubre que merece otra mirada: Dictionary of the Illegible, de Source Type, explora la tipografía ilegible, con logotipos de metal y símbolos de cómic que sustituyen insultos.
Estos últimos dicen bastante sin una sola palabra normal. Leer letras y recibir un mensaje no siempre son la misma operación. La tipografía puede funcionar como textura, pertenencia o gesto. A veces se parece más a la música que al manual de un hervidor.
No es un permiso para hacer menús indescifrables. Es una invitación a preguntar qué deben hacer esas letras. ¿Comunicar una hora de salida? Gana la claridad. ¿Crear una sensación? La forma tiene más espacio.